Factura Electrónica
 

¿Listo para cambiar a la Factura Electrónica?

 

En materia fiscal, los profesionistas independientes y empresarios tienen una nueva tarea por cumplir: contar con su factura electrónica. A partir del 1º de enero de 2011, toda persona física o moral que realice operaciones por un monto mayor a $2,000 deberá emitir un Comprobante Fiscal Digital (CFD).

Se calcula que este formato será adoptado por 5 millones de contribuyentes, aproximadamente. De enero de 2005 al 30 de marzo de 2010, alrededor de 30 mil 204 usuarios emiten este Comprobante Fiscal Digital, siendo personas físicas 19 mil 751 y personas morales 10 mil 453, según datos del Sistema de Administración Tributaria (SAT).

Y es que dentro de los documentos que integran el esquema de Comprobantes Fiscales Digitales se encuentran, además de la Factura Electrónica, el Recibo de Honorarios Electrónico, mismo que impacta a médicos, abogados, contadores, entre otros profesionistas que trabajan bajo este esquema.

Migrar al sistema de CFD puede ser más sencillo de lo que imagina y no implica necesariamente una gran inversión, esto depende de la cantidad de operaciones que realice por mes.

Los infaltables
La transición a la facturación electrónica es un hecho. Así que es mejor prepararse con anticipación y no esperar hasta el último momento para adoptarla. 

Todo forma parte de un proceso: analizar diferentes opciones, integrar un sistema o contratar un proveedor, aprender a trabajar con él y aclarar dudas. Es un cambio que puede ser muy ágil en una empresa que emite pocos comprobantes, pero puede durar algunos meses para un negocio que debe integrar este cambio a los sistemas contables o administrativos.

Estos son algunos pasos que debe seguir para elegir la solución más indicada para su negocio.

1. Determine su nivel de facturación. El primer punto es determinar qué cantidad de facturas emite en promedio por mes, para elegir el sistema que realmente necesita y hacer una inversión acorde a sus necesidades.

2. Incorpore nuevos requisitos. El siguiente paso es ir tramitando los siguientes requerimientos. Primero, la Firma Electrónica Avanzada (FIEL) ante el SAT, es un conjunto de datos electrónicos que lo identifican como contribuyente y que pueden adjuntarse a un e-mail. Sin esta rúbrica, la e-factura no tendrá validez ante las autoridades fiscales.

También se necesita contar con un Certificado de FIEL y un archivo con una extensión específica que garantiza el vínculo entre un contribuyente y su firma digital.

A esta lista se agrega la solicitud de un determinado rango de folios, asignados por el SAT, para que el contribuyente pueda usarlos en la facturación. Esta instancia le solicitará enviar un reporte mensual de las facturas emitidas.

3. Elija un traje ‘a la medida’. Una vez que haya cumplido los trámites anteriores, deberá analizar cuál es el modelo que más le conviene para generar sus facturas en forma digital: a través de un software; rentando una licencia para administrar un número determinado de folios; por medio de un proveedor que brinde el servicio de elaborar la factura y administrar los folios, o mediante el recurso disponible por parte del SAT.

Es importante contar con la orientación necesaria para elegir la mejor alternativa. GS1 México ofrece a todas las empresas pláticas informativas gratuitas, chats y un espacio para realizar pruebas de e-facturas, entre otras herramientas. Además, cuenta con una página Web dedicada al tema (www.tufactura.me).
 
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