El código de barras en servicios de hospitales, que permitiría que el paciente tenga su historial e incluso su receta médica en un brazalete, aunque se esperaba que fuera una realidad este año simplemente se quedó en stand by. A nivel dependencias de gobierno federal, al mando de Felipe Calderón, muchos adelantos tecnológicos que pondrían en orden los sistemas operativos y administrativos se mantienen como una buena idea, así como reglas, que parecían ser una realidad, dan un revés.
Siendo nuevamente la iniciativa privada quien avance en esquemas y ponga a México en esquemas internacionales en materia de salud, lo complejo es que todavía la mayoría de la población depende del IMSS, al mando de Daniel Karam, y del ISSSTE, que encabeza Jesús Villalobos.
Por lo pronto, la AMECE, en cuanto al código de barras en hospitales, va por excelente camino e incluso avanzando en cuanto a su funcionalidad. Lo portarán pacientes, utensilios y medicamentos con el fin de que enfermeras y doctores tengan a la mano el historial médico de cada paciente, así como el horario y los medicamentos que necesitan tomar, e incluso que con una base de datos de dicha naturaleza la mesa directiva del hospital conozca el material que se requiere.
Dicho programa arrancó en el hospital Satélite, ubicado al norte de la ciudad, a través del cual se definirá su aplicación, beneficios y deficiencias, con el fin de conocer sus alcances y comercializarlo hacia finales de este año. A fin de cuentas, los resultados ya se tienen y las correcciones correspondientes ya se realizaron, incluso se trabaja en nuevos alcances que hagan de esta herramienta un elemento básico para la administración y el orden interno de los servicios de salud. No obstante, la tecnología avanzará e irá por la conquista del segmento alimenticio, pero no sólo como empresa sino como producto, a fin de que el usuario final conozca qué come, de dónde y cómo fue seleccionado el alimento.
Claro, este esquema nuevamente lo trabaja la iniciativa privada y las grandes empresas ya se preocupan por dar este elemento adicional, más cuando el rubro de la salud se ha convertido en un tema-país. A pasos acelerados los sistemas como el código de barras, que parecía haber nacido sólo para atender las necesidades del sector comercio, ahora hasta la puerta del campo quieren abrir. Sí, el planteamiento, aunque lejano, dado el gremio y la cultura agrícola, es que el código de barras sirva como un elemento básico en todo el ganado y cosecha, para conocer todo el historial de vida. Esquema que, aun cuando se ve lejano, ya comenzó a gestionarse con la Sagarpa, que comanda Francisco Mayorga. En fin, las vertientes en cuanto a tecnología se refiere todavía darán mucho de qué hablar.
Fuente: Información publicada en Excélsior/ 18-junio-2010.