Edición Quincenal - Julio 2009

La trazabilidad como ventaja competitiva

 

Por: Mario A. Escarcega
Especialista en trazabilidad Internaciona
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Desde que entró en vigor el Reglamento Europeo que obliga a controlar la trazabilidad de los alimentos, existen, de forma generalizada, ciertas confusiones y una falta de información mezclada con una actitud de relajamiento premeditado.

A inicios de 2003, cuando se empezó a anunciar la trazabilidad, la postura adoptada por las empresas -y que algunas mantienen actualmente- fue: "cuando la Administración llame a mi puerta, tomaré medidas".

Hoy, con las diversas regulaciones locales e internacionales, la postura de algunos puede traducirse en lo siguiente: "las entidades reguladoras no saben lo que piden y una gran mayoría de empresas pequeñas podemos ir firmando el certificado de defunción, porque nos será imposible controlar la trazabilidad". Esto, pude escucharlo personalmente en una presentación sobre trazabilidad, cuando un empresario cárnico manifestaba la imposibilidad de saber de dónde procedían los hígados de cerdo mezclados en una amasadora de 150 Kgs. Una frase que hace patente la falta de formación de una gran parte de las empresas PyMEs en algo tan elemental y sencillo como un control de lote o partida.

Otra confusión se manifiesta en el sector de los operadores logísticos dónde, quién más y quién menos, ve la trazabilidad como la imposición de un procedimiento adicional que quiere hacer pagar a su cliente, cuando sería justamente ¡al revés!, dado que la trazabilidad viene dada por defecto gracias al efectivo control que ofrece un automatismo como la identificación de GS1 a través de los códigos de barras, lo que permite optimizar los procesos, reducir costos y ser más competitivo.

Cuando las grandes empresas han estudiado la implementación de la trazabilidad han visto enseguida el beneficio. El sistema se apoya en la identificación inequívoca de las unidades logísticas a través de un mecanismo como es el código de barras. Este procedimiento sirve para automatizar procesos y operaciones en las fábricas y en los distintos almacenes que conforman la cadena de suministro, controlar existencias en tiempo real y eliminar errores para evitar, entre otros, las costosísimas devoluciones.

Actualmente, otra postura habitual es: "hágame una oferta para implementar la trazabilidad, pero lo justo como para cubrir el aspecto legal". ¡Otro gran error! De esta manera es seguro que el nuevo procedimiento comportará un costo operacional adicional, cuando lo que merece la pena es pensar en cómo conseguir ventajas competitivas de un requisito legal.

La trazabilidad implica una inversión en herramientas de gestión que pueden encontrarse a la medida de cualquier tamaño de empresa. Esta inversión es necesaria y prioritaria. Todos los agentes económicos que intervienen en la cadena de suministro de productos de gran consumo se encuentran en un periodo que experimenta una profunda e irreversible transformación.

Estas empresas se enfrentan a nuevas exigencias concurrentes. La presión proviene de distintos frentes. Por una parte de las entidades reguladoras que, en el ámbito de la alimentación, debe garantizar seguridad al consumidor y, por otra, de la gran distribución que exige la identificación de productos vía procedimientos automáticos. Con esta exigencia, los “grandes de la distribución” persiguen optimizar sus propios procesos de gestión en la recepción y distribución interna de mercancías y el reaprovisionamiento a tiempo real. Se aprecia una tendencia clara por parte de todos los agentes económicos de la cadena: la preparación automática del pedido.

Nunca antes había sido tan evidente la necesidad de innovarse tecnológicamente. Pensar en innovación tecnológica para reducir costos internos es obvio pero, en esta ocasión, además es una exigencia de mercado y, por tanto, la elección es sencilla: innovarse o desaparecer.

Como aspecto final, indicar que un plan de innovación debe ser factible, digerible y abordarse paulatinamente. Y no sólo debe estar en consonancia con un escenario tecnológico actual, sino que ha de diseñarse para dar una fácil respuesta a escenarios que, como la tecnología RFID, se evidencian como entornos emergentes y de futuro.

En AMECE-GS1 México contamos con soluciones y servicios para que adopte un modelo de trazabilidad para sus mercancías, mediante el cual podrá alcanzar ventajas competitivas.

Si desea mayor información, visite el portal web www.traza.me, o comuníquese con nosotros a los teléfonos 01 800 5040 5400 desde el interior de la República, o al 5249 5249 para la Ciudad de México, e introdúzcase al mundo de la trazabilidad. No olvide consultar nuestro Directorio de Proveedores de Solución, donde encontrará una gama diversa de soluciones para hacer más eficientes sus procesos de negocio.