Edición Quincenal - Abril 2009

Conocerlas es fundamental: Recomendaciones contra la falsificación de productos

 

Fuente: Énfasis Packaging, Procesos y Tecnología, Pág. 74, Redacción, 04/2009

 

La falsificación y adulteración de productos es una de las industrias que más crece a nivel mundial. Las sofisticadas técnicas de replicación disponibles hoy en día han hecho de estas prácticas una de las mayores amenazas para la industria farmacéutica y cosmética.

Estos delitos atentan constantemente contra los intereses de grandes y pequeñas empresas, provocando un significativo impacto en sus ingresos, así como también un progresivo deterioro de la marca. Además, significan un peligro para la salud de los consumidores.

Aclarando conceptos

La adulteración es un delito que consiste en perjudicar a los consumidores alterando o modificando la calidad, cantidad y/o el peso de los productos. Es decir que se utiliza el packaging original y se altera su contenido. La falsificación, en cambio, implica hacer una copia o una imitación de una cosa para hacerla pasar por verdadera o auténtica. En este caso se copia íntegramente el envase y su contenido.

Es importante hacer esta diferenciación ya que cualquier solución que planteemos para atender esta problemática debe ajustarse a su medida. Cada caso debe enfocarse de manera integral, como un sistema dinámico y evolutivo, evaluando los dispositivos a utilizar, planificando su control/verificación y previendo las tareas de corrección a futuro.

La mejor solución no radica en utilizar un solo dispositivo de seguridad (o el más oneroso) sino que surge de la combinación de múltiples elementos seguros y la forma en que estos se utilizan para atender a todos los puntos de control en la cadena de producción, distribución y consumo de los productos a proteger.

Por supuesto que cuanto más controlada sea la producción y acceso a los elementos o dispositivos de seguridad a utilizar, mejores serán los resultados que obtendremos.

Los sistemas de seguridad para empaques

Existen dos áreas donde pueden aplicarse las soluciones de seguridad: en el packaging primario (blisters, pomos, pouches, frascos, etc.) o bien en el secundario (estuches). Por eso, el Sistema de Seguridad estará compuesto por:

  • El dispositivo de Seguridad: elemento seguro que nos otorgará la posibilidad de verificar si el producto es legítimo o no. Por ejemplo, un holograma de seguridad.
  • El soporte o medio donde estará aplicado: ya sea directo en el envase primario o en una etiqueta autoadhesiva para aplicar en el secundario, por ejemplo.

El abanico de elementos disponibles en materia de seguridad contra la piratería es bastante amplio y totalmente variado. Más allá de eso, todo dispositivo deberá cumplir con ciertas características fundamentales: dificultad de reproducción, copia o simulación, difícil acceso a su tecnología y, por supuesto, facilidad de reconocimiento.

En el mercado se pueden encontrar:

  • Diseños de seguridad: Entramados o delineaciones difíciles de seguir como las que se ven comúnmente en los billetes.
  • Factores técnicos de seguridad: Integrado por tintas o barnices de seguridad y dispositivos de seguridad ópticamente variables.
  • Tintas reactivas: tintas termocromáticas reversibles o irreversibles (que reaccionan con el estímulo de la temperatura); tintas fotocromáticas (que reaccionan con la luz del sol); tintas Coin (que aparecen al ser raspadas con una moneda); tintas fugitivas, sangrantes; tintas reactivas UV (reaccionan con la luz ultravioleta conocida como luz negra); entre otras.
  • Tintas especiales: Son de dos tipos: Reactivas UV (en rangos UV-V; UV-V) y reactivas IR (luz infrarroja). Con funcionalidad similar a ciertas tintas citadas anteriormente, pero de no tan fácil acceso. Su rango de seguridad es medio-bajo.
  • Tintas OVI: son tintas especiales, generalmente utilizadas por impresores de seguridad y en aplicaciones de valores, por ejemplo, billetes. De producción controlada y de difícil acceso, su nivel de seguridad es medio-alto.
  • Dispositivos Ópticamente Variables: También denominados genéricamente “hologramas”.

Los dispositivos de seguridad podrán ser combinados en los distintos soportes para crear el sistema de seguridad más efectivo de acuerdo a cada necesidad: de nada sirve asegurar el estuche si lo que queremos evitar es que el envase pueda abrirse para minimizar las probabilidades de adulteración del contenido, por ejemplo, deberíamos utilizar una etiqueta de cierre.

Trazabilidad

La trazabilidad es el “Desarrollo e implementación de sistemas y métodos preestablecidos que permiten conocer el historial, movimiento y ubicación del/los productos (y sus familias) a lo largo de la cadena de producción y distribución”.

Aparece hoy este tópico debido a las nuevas tecnologías disponibles en el mercado, especialmente los códigos bidimensionales o matriciales, y la tecnología inteligente por radiofrecuencia (RFID) y los chips o etiquetas con códigos electrónicos (EPC).

Estos elementos permiten seguir el rastro de los productos en cualquier lugar de la cadena, desde la producción hasta los distintos puntos de venta, con un efecto positivo en la identificación de los productos y lotes, en la atención al cliente, etc.

Consecuentemente, la complementación de estas herramientas con los distintos dispositivos de seguridad y soportes, refuerzan significativamente al Sistema de Seguridad, logrando un instrumento más que efectivo para combatir la falsificación y adulteración en el mercado farmacéutico y cosmético

Lo importante es conocer las posibilidades existentes para asegurar los productos. De esa forma, cada empresa podrá diseñar e implementar su propio sistema de seguridad. El objetivo final es estar siempre un paso adelante de aquellos que intentan perjudicar el negocio.

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