Edición Quincenal - Noviembre 2008

Evite pérdidas en ventas haciendo códigos funcionales y no estéticos y de vanidad

 

Por: Rosario Villalvazo y Omar González
Gerente Atención a Empresas / Especialista Desarrollo de Estándares de Identificación

 

En los procesos de comercio electrónico, donde está involucrado el gran viejo conocido “Código de Barras”, ayuda a la fluidez del proceso comercial, cumpliendo un papel fundamental en los diversos puntos de venta. Su función es brindarle identidad única a cada uno de los productos para satisfacer las necesidades de los fabricantes, proveedores, clientes comerciales y consumidores. Como todos sabemos, el código de barras está conformado por una estructura estándar, la cual consiste en barras negras y blancas seguidas de un número que identifica al producto en cuestión, para que el consumidor final pueda adquirir uno o varios artículos a través de una lectura por un escáner en el punto de venta.

Cuando un código de barras no es leído en el punto de venta, el proceso de cobro es más lento y aumentan los errores por tecleo.

En ocasiones los fabricantes se preocupan por el diseño de los códigos de barras, haciendo de su función principal una cuestión de estética y vanidad, cuando esto no es necesario, ya que el código sólo debe ser estructurado por barras obscuras y claras para cumplir un simple objetivo, registrar la salida de los artículos de dicho punto de venta.

Los códigos de barras a los que les hemos denominado Códigos de Vanidad son todos aquellos que a simple vista manifiestan un diseño gráfico, en donde la imagen del código se refiere al producto que identifica.

Existen diversas variables que pueden entorpecer y obstaculizar los beneficios que brinda el código de barras a todos los involucrados en el ciclo comercial. Por tal motivo, debemos comprender que el diseño de un código de barras no incrementará las ventas del producto y mucho menos posicionará la marca en los puntos de venta. Sin lugar a dudas, un mal diseño y estructura de un código se ve reflejado en impactos sobresalientes en la cadena de suministro como:

  1. Reconocimiento nulo del símbolo en el punto de venta por las lectoras
  2. Incrementa el tiempo de cobro de un producto en el punto de venta
  3. Mal servicio al consumidor final
  4. Abandono de productos por la espera de la captura manual en el sistema
  5. Riesgo y disminución de pedido por el cliente comercial, debido a la falta de desplazamiento del producto
  6. Pérdida en ventas
  7. Registro incorrecto de productos
  8. Error en el cobro de un producto por otro
  9. Información poco confiable de inventarios

 AMECE, cuenta con su Centro de Verificación de Calidad de Códigos de Barras, el cual tiene como finalidad revisar el diseño, estructura, dimensiones y atributos que se deben contemplar para garantizar el desempeño óptimo de un código por su paso en el punto de venta. El Centro de Verificación es un servicio de y para las empresas dispuestas a trabajar alineadas al estándar de identificación. Comuníquese a los teléfonos 01 800 504 5400 interior de la República, o al 5249 5249 D.F. área metropolitana, y solicite información.