“Me parece que la AMECE está viviendo una gran etapa, ya que hoy por hoy es
una Asociación más sólida y fuerte, con empuje y dinamismo cuya perspectiva de
trabajo está enfocada en lograr beneficios para las empresas.
Dentro de las compañías que han convertido el uso de estándares
internacionales de comercio electrónico en una ventaja para los negocios se
encuentra Liverpool, donde tomamos el reto de utilizar herramientas como
Órdenes de Compra y Factura Electrónica, entre otras, con la intención de
colaborar con el mercado para lograr eficiencias en toda la Cadena de
Suministro.
Esto nos permite competir y ofrecer un mejor servicio al cliente. Además, se
ha reforzado la comunicación con nuestros proveedores y servimos como un punto
de referencia para otras empresas.
En el mundo de hoy, la comunicación es más compleja y tanto los mensajes
como los documentos deben viajar a velocidades muy altas para satisfacer las
demandas de un mercado en constante movimiento. AMECE aporta herramientas
metodológicas de gran valor como los estándares de comunicación que facilitan
la toma de decisiones a todo lo largo de la Cadena de Suministro. Esto nos
permite homologar canales de comunicación para hacerlos más eficientes.
En AMECE tenemos dos caminos por delante: el crecimiento y la productividad.
Al referirnos al primero, no sólo pensamos en reunir más asociados, sino que
estos pertenezcan a nuevos sectores, al ofrecerles herramientas que marquen un
hito en las eficiencias que logren en sus empresas. De esta forma, impactamos
automáticamente en el aspecto de la productividad porque les permite ser más
redituables.
En el corto plazo las líneas de acción están muy definidas en torno a
herramientas como el Catálogo Electrónico y la Factura Electrónica, entre
otras; así como iniciar y documentar los casos de negocio.
A mediano plazo debemos lograr un laboratorio con tecnología de punta para
mostrar la aplicación de los estándares internacionales en cada uno de los
puntos a lo largo de la Cadena de Suministro. Así, nuestros asociados y no
asociados pueden observar cómo la tecnología ayuda a los negocios a ser más
productivos, con mayores márgenes de rentabilidad.
Una directriz que marcará la comunicación de AMECE es la simpleza en sus
mensajes, siendo lo suficientemente sencillos para que cualquier empresa, sin
importar su tamaño o sector al que pertenezca, pueda entender los beneficios de
adoptar prácticas basadas en estándares internacionales de comercio
electrónico.
Implementar estándares de comercio electrónico es sencillo, justo por eso,
porque se trata de estándares, aunque suene redundante. En sí, el sólo hecho de
emplearlos no constituye una ventaja competitiva; lo que marca la diferencia es
cómo se usan y con qué finalidad.
Para eso, en AMECE tenemos herramientas y soluciones a la medida de cada
empresa, sin importar su tamaño o sector. Incluso dentro de las mismas PyMEs,
cada una tendrá necesidades propias, ya sea en términos de Códigos de Barras,
Factura Electrónica o del tema al que se enfrenten; y para eso estamos, para
caminar de la mano con ellas en esta nueva forma de trabajo.
En AMECE, estamos para colaborar y sólo de esta forma contribuiremos al
desarrollo de las empresas en México. En el mundo de hoy hay muchas opciones
para crecer el negocio, lo que no hay son justificaciones para no hacerlo.
Acercarse a AMECE y sus estándares de comercio electrónico es el primer paso
para incrementar la productividad y eficiencia. Sacarles partido para beneficio
propio es la verdadera ventaja competitiva que marca la diferencia. ¡Vamos por
ella!.”
Eduardo Flores Salinas
Presidente
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